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Tim Weinhold, músico y masajista profesional semiretirado, presentó el Programa de Educación para la Paz  (PEP) al sistema educativo para adultos de Minneapolis. Actualmente se están llevando a cabo dos talleres en dos escuelas.

Hace tres años que quería presentar el PEP en mi zona, porque un amigo me dijo que había tenido mucho éxito cuando lo presentó en la cárcel del condado de Austin, Minnesota.

Una amiga que tenía una clínica donde trabajaba como quiropráctico sugirió que me pusiera en contacto con el sistema educativo para adultos de la ciudad. Los administradores acogieron muy bien el concepto de educación para la paz, de modo que les envié la descripción del curso del PEP y el enlace a la web. Las dos personas que se ocupan de los cursos nuevos me dijeron: «Este mundo necesita paz». Estaban muy agradecidos por el curso y encantados de que alguien hubiera tenido la iniciativa de mostrarlo a nuestra comunidad.Tim and Dave

El primer lugar fue el instituto Roosevelt. Cuando me llegó el kit del curso se lo mostré a mi amiga de la clínica y le impresionó tanto que se ofreció a ayudarme como coordinadora. Muchos de los asistentes se sintieron conmovidos profundamente por los vídeos en los que Prem Rawat resaltaba que la paz que buscamos está dentro de nosotros y que sentirla o no, es decisión nuestra. Tras cada segmento, hablábamos de lo que habíamos escuchado. «Me recuerda cosas que ya sabía, dijo Kay, una de las participantes. La sensación que da es que él vive lo que está diciendo».

«Siento que lo que dice es muy acertado», dijo Pam.

Y otro de los asistentes comentó: «Nunca había oído a nadie como él».

Es una experiencia conmovedora ser testigo de cómo afecta el PEP a la vida de las personas. Como coordinador del curso mi recompensa es similar a la suya. Mi hija, Mackenzie, que tiene 26 años, también asiste y me ayuda a organizar cada clase. Han asistido un total de 54 personas y de ellas 20 lo han hecho con regularidad.

MackenzieConfío en poder ofrecer el PEP en muchos más sitios de Minneapolis. Con la ayuda de los participantes, que ahora quieren divulgarlo, podremos conseguirlo. Hace unos meses me encontré con un posible coordinador del PEP que me dijo: «Se ha demostrado que la chispa que inició el cambio que supuso el Renacimiento se debió a unas 1000 personas. Se unieron de una manera natural y eso supuso un nivel nuevo de consciencia para la sociedad y para toda la humanidad. No es preciso que lleguemos a todo el mundo a la vez. Una minoría significativa puede ser la catalizadora del cambio. Sería algo acumulativo y sin retorno».

Creo que ese mismo cambio puede ocurrir con la paz. Estoy aprendiendo a dejarme llevar, a fluir, a dejar que crezca de manera natural. Actualmente coordino el tercer curso de primavera del PEP en el instituto Roosevelt y otro en un lugar nuevo, la escuela elemental Pratt, la primera que se construyó en Minneapolis, en 1898.

Ser testigo de cómo se presenta la posibilidad de la paz a una persona es algo muy importante para mí. Los asistentes están muy agradecidos y sus comentarios me ayudan a mejorar mi propia comprensión.

Grandmother-GranddaughterA veces, mi anhelo de paz me hacía sentir como un oso pardo buscando la miel, y es increíble encontrarte con otras personas que sienten esa misma pasión. Ofrecerme voluntario para facilitar el PEP es mi forma de ayudar y de experimentar aún más paz. Nunca me imaginé que fuera algo tan precioso.

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